Cuando no sea posible aparcar a la sombra o en un parking cubierto, hay otras posibilidades. En el caso de que el auto vaya a estar varios días parado y nos preocupe mucho mantener su estado exterior, se puede optar por una funda para el auto.
Utilizar un parasol, aunque no lo parezca su función es clave, pues la mayoría de los rayos del sol llegan a través del parabrisas, que es la luna de mayor tamaño y, además, está ligeramente inclinada.
Lavar el auto de forma regular también ayuda bastante. Aunque parezca una tontería, de esta forma se consigue «refrescar» la carrocería del vehículo y las altas temperaturas afectarán en menor medida.
Aunque cuando montemos en el auto el calor sea insoportable, hay que evitar la tentación de poner el aire acondicionado a tope en el momento del arranque. Al principio es mejor bajar las ventanillas y dejar que el coche vaya cogiendo temperatura para luego poner el aire y que enfríe correctamente.